Antes, Vania usaba sujetadores de la talla 95 B que le marcaban y le hacían sentir incómoda. Después, ¡Tuvo lugar un auténtico cambio radical de lencería! Descubrió que, en la 95 F, su talla correcta, podía usar todo lo que le gustaba, incluso sin tirantes... Ahora es un ejemplo a seguir y nos encanta ¡Cómo presume de curvas!
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